4 consejos para ser buen inquilino

El proceso de encontrar una vivienda es algo tan importante como difícil. Hay muchos factores que influyen en poder encontrar un lugar que nos guste para vivir, desde la suerte hasta nuestro poder adquisitivo. Sin embargo, lo más importante es intentar ser la mejor versión de nosotros mismos como inquilinos cuidamos. ¿Cómo? Prestando atención a algunos detalles, de sentido común, que resumimos a continuación:

La seriedad es la mejor carta de presentación

Una vez encontrada una vivienda que nos gusta, es el momento de organizar una visita con la agencia/propietario. Este momento es uno de los más importantes del proceso de búsqueda de casa, aunque muchas veces se infravalore. Al fin y al cabo, se trata del primer contacto con la que puede ser nuestra vivienda durante mucho tiempo y la primera impresión con la persona responsable del arrendamiento. Las sensaciones generadas en ese momento pueden ser muy condicionantes. Es importante recordar, en este paso, conocer bien los detalles específicos del inmueble de cara a hacer las preguntas adecuadas, así como ser respetuosos y educados.

La responsabilidad como bandera

Un buen inquilino debe caracterizarse, primordialmente, por su sentido de la responsabilidad en todos los aspectos: el comportamiento vecinal, la relación con el propietario, los pagos de las rentas mensuales y de los suministros contratados….

Estabilidad = buen inquilino

Además de la responsabilidad, algo que un arrendador valora sobremanera es la sensación de estabilidad que le puede aportar un inquilino serio. Esto se debe principalmente a que encontrar un buen inquilino es un proceso tan exigente y con tanto desgaste como encontrar vivienda. Es por eso que tener al propietario al corriente de tus planes de futuro, de cara a que sienta que no va a tener que buscar inquilino en mucho tiempo, suele sumar muchos puntos.

Cuida del inmueble

Muchos propietarios piden visitar la casa periódicamente para comprobar qué uso se está haciendo de ella. Al fin y al cabo, es su inmueble. Siendo así, se espera de un inquilino que cuide de la vivienda, manteniéndolo limpio y en buen estado. Parte de lo que implica alquilar una casa es hacer un uso responsable de ella y mantenerla en el mejor estado posible. Gracias a estos pequeños consejos, podrás convertirte en el candidato perfecto que todos los arrendadores buscan y, así, tener más posibilidades de conseguir la casa de tus sueños. Si por otra parte eres propietario, ahora también sabes los detalles a los que estar pendiente cuando buscas nuevos inquilinos. Y si quieres olvidarte de todos esos problemas: practica el tranquiler. Contacta con la Agencia Negociadora del Alquiler y te explicaremos cómo podemos ayudarte a encontrar el inquilino perfecto… y mucho más.

El seguro de hogar en una vivienda de alquiler

Ya podemos ser las personas más cuidadosas y ordenadas del mundo… pero los pequeños accidentes en casa están a la orden del día. Pasamos muchas horas en nuestra vivienda y los golpes, arañazos y roturas por uso son muy normales y casi inevitables. Teniendo esto en cuenta, a muchos nos preocupa cómo estar cubiertos ante estos incidentes. ¿La mejor manera? Sin duda contratar un seguro de hogar.

¿A quién protege un seguro de hogar en una vivienda alquilada?

Cabe mencionar, en primer lugar, que normalmente son los propietarios de las viviendas los que contratan un seguro cuando alquilan su vivienda, de cara a proteger tanto el continente como el contenido de la vivienda. En cualquier caso lo que está claro es que ese seguro, si tenemos un incidente en casa, no nos cubrirá como inquilinos. ¿Qué hacer entonces? Lo ideal es que consultemos con nuestro casero qué tipo de seguro del hogar ha contratado pues cuando se trata de siniestros en la vivienda, la cosa puede resultar muy seria. ¿Y si nos dañamos nosotros en el incidente? ¿Y si perdemos todas nuestras pertenencias? Sea como sea, si lo que queremos es saber cómo estar protegidos en nuestra vivienda de alquiler con un seguro, es importante que conozcas cuáles son los tipos de póliza que existen.

Póliza aseguradora de contenido

Este es el tipo de seguro que cubre los incidentes que puedan ocurrir sobre las pertenencias del inquilino como aparatos electrónicos o joyas. Como es lógico, el inquilino sería el encargado de contratarlo y no cubriría las pertenencias que estén en la casa previo al alquiler y sean propiedad del arrendador como electrodomésticos y mobiliario.

Póliza aseguradora de continente

Esta póliza, en línea con lo que resumíamos en el punto anterior, es la que complementa al de contenido y asegura el piso en sí y sus elementos principales, es decir: tejados, paredes, pintura, parqué…. La contratación de este seguro correría a cargo del propietario y es altamente recomendable de cara a proteger el inmueble frente a accidentes potenciales como humedades, pequeños incendios o desgaste generado por el uso.

Póliza aseguradora con cobertura de responsabilidad civil a terceros

Aunque cuando pensamos en proteger una vivienda solemos pensar en elementos cubiertos en continente y contenido, la realidad es que cuando se da un accidente hay muchas posibilidades de que haya terceros que se vean afectados. Aunque sea poco común, la realidad es que este seguro es extremadamente importante ya que puede protegernos en situaciones de alto riesgo por un coste bastante razonable. Cabe recordar que, al ser el que vive en la casa, el inquilino es el responsable último de cualquier problema que se dé en la misma. Además de todo lo resumido anteriormente, y con las ideas ya un poco más claras, es importante tener presente que los seguros de hogar ofrecen coberturas adicionales en las pólizas que pueden llegar a ser muy útiles, como reparaciones express, cobertura de los alimentos si se estropea la nevera, reparación de aparatos electrónicos (las famosas pantallas de los móviles…). ¡Piénsalo, un seguro puede ser un gran acierto!

¿Por qué elegir a la Agencia Negociadora del alquiler para alquiler nuestra vivienda?

El tranquiler de la Agencia Negociadora del Alquiler es el sistema de gestión de alquileres más seguro que existe en el mercado. No solo garantiza el pago a los propietarios la renta de sus alquileres, sino que además ofrece asesoramiento en materias como los seguros más recomendables a la hora de arrendar nuestra vivienda y cómo contratarlos.

5 respuestas para 5 FAQs sobre el alquiler de una vivienda

En España, así como en los grandes mercados inmobiliarios globales, septiembre es uno de los meses más intensos en cuanto a lo que mudanzas y arrendamientos se refiere. Es por eso por lo que resulta tan útil recordar de vez en cuando los aspectos considerados importantes en materia de arrendamientos. En nuestra cultura la negociación forma parte de casi cualquier transacción, por lo que muchas de las cláusulas y condiciones a la hora de arrendar una vivienda son a veces confusas o ambiguas. Para que estas negociaciones lleven a buen puerto, el requisito fundamental es que se hagan teniendo en cuenta en el contexto legislativo, ya que de otro modo se corre el riesgo de incorporar al contrato cláusulas potencialmente nulas desde un punto de vista legal. Con eso en mente, a continuación respondemos a algunas de las dudas más comunes ( coloquialmente conocidas como FAQs) para afrontar la búsqueda de vivienda mucho más tranquilos:

¿Tiene derecho el arrendador a entrar en la vivienda arrendada cuando quiera?

Rotundamente no. Pese a que se trate del propietario de la vivienda, necesita el permiso del inquilino. Esto es, obviamente, porque durante el periodo de arrendamiento el único inquilino legal es el arrendatario. Pese a que muchos propietarios insistan en incluir una cláusula en los contratos que les permita visitar la vivienda sin previo aviso, esto está expresamente limitado por la ley (incluso reflejado en la Constitución).

¿Puede el propietario exigir al inquilino una permanencia mínima de un año?

Esto tampoco sería legal en base a lo que refleja la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Ésta plantea que, si lo desea, el inquilino puede dar por finalizado el contrato transcurridos los primeros seis meses. Cabe destacar en cualquier caso que, si en el contrato firmado se incluye una cláusula de penalización para este escenario, el arrendador podría tener derecho a una indemnización que variaría según la duración del contrato firmado.

¿Cuál debe ser el importe de la fianza?

La fianza es uno de los temas menos tratados pero de los que pueden ser más problemáticos de un alquiler. ¿Por qué? Para empezar porque la LAU estipula que debe siempre ser depositada en la entidad asignada por cada comunidad autónoma, y en la mayor parte de los casos los propietarios no lo hacen. Eso puede derivar –y deriva en muchos casos, de hecho- en una limitación sobre las ayudas a las que puede acceder el arrendatario y a un consiguiente enfrentamiento entre las partes. Teniendo en cuenta que debe ser depositada en la entidad correspondiente, el importe fija la LAU para las fianzas es el equivalente al pago de una mensualidad, esté el piso amueblado o no, y dos en el caso de que el inmueble no se utilice como vivienda.

¿Qué duraciones marca la ley para un contrato de alquiler?

Para este punto no hay una respuesta definida, ya que con las nuevas reformas de la ley se plantea que la duración del arrendamiento puede ser pactada libremente por arrendador y arrendatario. En caso de no especificarse una duración concreta a la hora de la firma del contrato, se considerará de un año con prórrogas automáticas anuales hasta los tres años.

Tras finalizar el alquiler, ¿en qué plazo debe el arrendador devolver la fianza al arrendatario?

Una vez el inquilino ha abandonado la vivienda y el propietario ha tenido la ocasión de revisarla y comprobar que no hay desperfectos, éste dispondrá de 30 días para abonar el importe depositado como fianza al arrendatario. El retraso en el pago podría conllevar intereses. Con estos consejos, estarás más preparado para afrontar el arrendamiento de una vivienda (ya seas arrendador o arrendatario). Y si sigues teniendo dudas, en la Agencia Negociadora del Alquiler estamos a tu disposición. Recuerda que la Agencia Negociadora del Alquiler no es una franquicia si no una empresa con larga trayectoria profesional que opera directamente en el mercado del alquiler seguro y garantizado.

Consejos para gestionar un alquiler sin sustos

Alquilar nuestra vivienda a un inquilino implica muchas cosas: gastos, tiempo, esfuerzo… pero, por encima de todo, miedo. Miedo a que surjan problemas a la hora de negociar, a impagos o a que el arrendatario no cuide bien de la vivienda. Son muchos los aspectos en los que como arrendadores nos exponemos cuando decidimos alquilar nuestra vivienda, y la preocupación de una gran mayoría es intentar minimizar estos riesgos lo máximo posible. Sin embargo, no debe olvidarse que, como propietarios, somos los que tenemos el poder a la hora de tomar las decisiones y que, siempre que no nos precipitemos, podremos proteger nuestra propiedad y dormir tranquilos sabiendo que la hemos puesto en las mejores manos posibles. Con esto en mente, y contando con que hay muchos pasos que se pueden dar para conseguirlo, estas son algunas de las claves que se deben aplicar:

Pedir garantías

Pese a que la ley solo obliga a exigir un mes de fianza al arrendar nuestra vivienda, optar por 2 ó 3 mensualidades ayudará a que estemos más tranquilos de cara a que el inquilino no cuide bien la vivienda. Con ese depósito tendremos cubiertos los potenciales daños que nuestro inmueble pueda sufrir. Es importante tener en mente que es obligatorio, como propietarios, que depositemos la fianza recibida en el organismo autonómico correspondiente para evitar posibles sanciones.

Tratar cara a cara

Alquilar nuestra vivienda sin haber conocido en persona al inquilino es tan temerario como conducir sin cinturón de seguridad. Aunque no es una ciencia exacta, poner cara a la persona a la que le vamos a confiar nuestra vivienda nos ayudará a definir las sensaciones que nos genera y aumentará las probabilidades de que la relación entre ambas partes sea positiva.

Desconfiar del inquilino perfecto

Aunque no hay por qué pensar mal de nadie, al realizar una transacción tan relevante y delicada como un alquiler inmobiliario toda precaución es poca. Si es importante conocer al inquilino cara a cara, más aun lo es ser cauto a la hora de dejarse llevar por primeras impresiones muy buenas. Muchas personas tienen un alto nivel de habilidad para crear una buena imagen de sí mismos de cara a conseguir el mejor trato posible. ¿La mejor prevención? Una actitud rigurosa y un contrato sólido en el que se estipulen todas las cláusulas claras.

Permitir mejoras en la vivienda

Si hemos encontrado al inquilino perfecto, querremos mantenerlo. Al fin y al cabo, no hay tantos ahí fuera. Siendo así, cabe recordar que una de las cosas que más valora un inquilino es sentirse a gusto en el inmueble. Esto, en ocasiones, supone reconfigurar el espacio o realizar obras menores. Más importancia cobra aun este escenario cuando el inquilino es de edad avanzada y necesita que la vivienda esté bien adaptada para una capacidad de movilidad reducida. Si estas obligaciones nos parecen demasiado o seguimos con dudas, Jose Ramón Zurdo, abogado especializado en arrendamientos y director del área jurídica de la Agencia Negociadora del Alquiler recomienda encomendar la gestión del alquiler a un profesional que se involucre activamente en toda la gestión, así como que asuma las responsabilidades si surge cualquier problema.  

7 consejos para encontrar una vivienda de alquiler

En un mercado inmobiliario cada vez más competitivo y agresivo, la tarea de encontrar una vivienda que se ajuste a nuestras necesidades cada vez es más complicada. Si bien existe una amplia oferta de pisos, seguir un proceso más o menos ordenado es complicado y en muchas ocasiones se acaban tomando decisiones precipitadas de las que luego uno no se puede echar atrás. Con esto en mente, es muy recomendable asegurarse de seguir una serie de pasos, a modo de filtro, para identificar esa vivienda de alquiler que está “hecha para nosotros”.

Asegurarnos de que de que el barrio nos gusta

Los servicios cercanos, qué tipo de comercios hay, el ruido, las conexiones de transporte… En definitiva, si tiene todo lo que estamos buscando. Si tenemos varios pisos como candidatos y no sabemos por cuál decidirnos, la zona suele ser un factor muy determinante.

Ser fieles a nuestro presupuesto

Muchas veces, cuando vemos un piso, nos enamoramos al instante. Ya sea por esas vistas, ese salón, esa terraza o esos armarios, nuestro criterio objetivo se diluye y nos “calentamos”. En estos momentos, basta con recurrir a las matemáticas. Existe la regla no escrita de que el coste del alquiler no debería nunca suponer más del 30% de nuestro salario mensual. Tenlo presente en todo momento.

Visitar la casa en persona

Dada la facilidad de la navegación y el acceso a internet, en muchas ocasiones resulta tentador tomar una decisión rápida sin haber siquiera puesto un pie en la casa. Este es uno de los mayores errores que podemos cometer, ya que es imposible saber en qué estado está realmente la casa y cómo de fieles son las fotos a la realidad. Debemos asegurarnos de no dar dinero o firmar el contrato de alquiler sin antes haber comprobado de primera mano todo.

Informarnos sobre los plazos legales de los alquileres

Cabe recordar que los inquilinos tienen ciertas facilidades para poder dejar un piso de alquiler si así lo desean. Siempre y cuando se le comunique al arrendador con una antelación mínima de 30 días y hayan pasado más de 6 meses desde la firma del contrato, no hay ningún problema.

Controlar el reparto de las facturas

Este es uno de los puntos que menos se tiene en cuenta a la hora de la firma del contrato (la atención está puesta en otros puntos) pero que acaban resultando más conflictivos. La razón por la que tiene sentido plantearlo antes de la firma del contrato es precisamente porque, según el BOE, la repartición de las facturas es libre de pactarse entre arrendador y arrendatario. No obstante, hay ciertas costumbres a seguir, las cuales resumíamos en este artículo sobre los gastos de una vivienda de alquiler.

Incluir un inventario en el contrato

El inventario es una de esas partes de un contrato de alquiler que más por alto se pasan, pero es muy importante. En él se describe todo lo que hay en el piso propiedad del arrendador. La importancia del inventario llegará en el momento en el que finalicemos el alquiler y abandonemos el piso, siendo ese documento el que dejará claro si falta algo o si algo se ha roto, justificando que el arrendador lo reste de la fianza.

Revisar el contrato antes de firmar

Obvio, pero no por ello menos importante. Repasar es de sabios, por lo que no debemos olvidar revisar de que todo lo hablado aparece en el contrato de forma clara. ¡Es la mejor forma de evitarnos sorpresas desagradables! Con estos consejos y un poco de suerte, ¡encontraremos la vivienda tan especial que estamos buscando para pasar los próximos años de nuestra vida!

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