Convertir mi local en una vivienda: ¿puedo hacerlo?

Con el crecimiento de la demanda y la consecuente subida de los alquileres, los propietarios cada vez exploran más posibilidades. Siendo así, uno de los casos más recurrentes es el de aquellas personas que poseen en propiedad un local comercial y se plantean la opción de convertirlo en un apartamento. La posibilidad de transformar un local en vivienda a pie de calle ofrece la ventaja de que, normalmente, es más fácil encontrar inquilinos para un alquiler residencial frente a uno de tipo comercial. Suena bien, ¿no? El concepto de loft, al fin y al cabo, nació de esta idea y ha sido uno de los formatos de vivienda más recurrente de las últimas décadas. En los últimos años hay muchas personas muy interesadas en residencias como estas, lo que puede resultar en alquileres muy rentables. Pero comencemos por el principio: cabe recordar que un local no es ni puede ser legalmente una vivienda. Si lo que se quiere es tener un local pero darle un uso de vivienda, técnicamente este paso se concibe como la construcción de una vivienda nueva, por lo que hay que solicitar un cambio de uso y, al finalizar las obras, solicitar una licencia de Primera Ocupación. Es importante tener presente que no todos los locales cumplen con los requisitos mínimos necesarios para poder ser arrendados como vivienda, de ahí la importancia de contar con un arquitecto que coordine el proyecto y de comprobar todas las normativas y requisitos en nuestro ayuntamiento.

Requisitos para el cambio de local comercial en vivienda

Pese a que pueden variar en cierta medida de un ayuntamiento a otro, podemos tomar como ejemplo el caso de Madrid en el que los requerimientos para poder realizar este cambio son los siguientes:
  • El local debe tener una longitud de fachada mínima de 3 metros. Este es uno de los puntos que frustran a un gran número de propietarios.
  • Aunque mucha gente piensa lo contrario, para poder considerarse como una vivienda ningún punto del local puede quedar bajo el nivel de la calle o de los patios del edificio.
  • La altura del techo debe ser de un mínimo de 2,50 metros.
  • Para hacer un estudio (un único espacio con el baño aparte), la superficie útil del local debe ser de 25 m2 como mínimo. En el caso de querer un apartamento con dormitorio aparte, la superficie útil mínima debe ser de 38 m2.
  • Las habitaciones concebidas como “habitables” deben tener ventilación e iluminación natural, teniendo además la cocina salida independiente de humos.
  • Una vez obtenida la licencia de primera ocupación es necesario acudir al notario para que redacte una escritura de cambio de uso y luego llevarla al registro de la propiedad para que registren este cambio.
Si somos propietarios de un local y creemos que convertirlo en vivienda puede ser interesante para nosotros, definitivamente merece la pena explorar esta opción. Muchas personas han pasado por este proceso y el resultado ha sido tremendamente satisfactorio tanto para arrendatarios como para arrendadores. Solo recuerda: no todos los locales pueden llegar a convertirse en viviendas, por lo que contar con el asesoramiento de profesionales es extremadamente recomendable para evitar frustraciones e incluso multas.

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